{"id":125,"date":"2026-02-17T03:12:40","date_gmt":"2026-02-17T03:12:40","guid":{"rendered":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/?p=125"},"modified":"2026-02-17T03:12:44","modified_gmt":"2026-02-17T03:12:44","slug":"%f0%9f%93%b0-de-la-calidad-al-caos-historia-de-los-reyes-y-canibales-de-mar-del-plata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/retronotes\/%f0%9f%93%b0-de-la-calidad-al-caos-historia-de-los-reyes-y-canibales-de-mar-del-plata\/","title":{"rendered":"\ud83d\udcf0 De la Calidad al Caos: Historia de los Reyes y Can\u00edbales de Mar del Plata"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>\ud83d\udcf0 <em>De la Calidad al Caos: Historia de los Reyes y Can\u00edbales de Mar del Plata<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Roberto Gomes \u2014 Publicado originalmente el 2 de junio de 1991 en El Atl\u00e1ntico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\ud83c\udfd6\ufe0f El auge perdido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mar del Plata, ciudad s\u00edmbolo del turismo argentino, supo ser el balneario de la \u00e9lite, la postal brillante de la clase media emergente y el refugio estacional de miles. Pero algo se quebr\u00f3. Lo que alguna vez fue modelo de servicios de calidad, armon\u00eda arquitect\u00f3nica y desarrollo paisaj\u00edstico, devino en caos, desorden y destrucci\u00f3n de su identidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\ud83d\udd04 De la planificaci\u00f3n a la depredaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A partir de los a\u00f1os \u201840 y especialmente desde los \u201870, comenz\u00f3 una transformaci\u00f3n desordenada. Las grandes estructuras tur\u00edsticas que antes respetaban el entorno fueron reemplazadas por proyectos agresivos, sin planificaci\u00f3n, pensados \u00fanicamente para extraer renta r\u00e1pida. Se multiplicaron construcciones ilegales, invasiones sobre m\u00e9danos, y pr\u00e1cticas que podr\u00edamos calificar sin temor como <strong>delitos paisaj\u00edsticos<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\ud83e\uddf1 Cuando el cemento se impone sobre el mar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad dej\u00f3 de crecer en armon\u00eda con su entorno. Los espacios verdes se redujeron. Los balnearios se privatizaron. Se levantaron estructuras invasivas sobre el borde costero. Los antiguos paseos se convirtieron en corredores cerrados. La belleza natural fue fragmentada por intereses privados con total impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\ud83d\udcb0 Las m\u00e1quinas econ\u00f3micas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El modelo tur\u00edstico actual promueve una l\u00f3gica perversa: grandes operadores venden paquetes que incluyen estad\u00edas, paseos y consumos cerrados. El turista ya no recorre libremente la ciudad: va del parque acu\u00e1tico al shopping, sin integrarse al tejido urbano. El comercio minorista muere. La gastronom\u00eda local se extingue. La riqueza queda en pocas manos.<\/p>\n\n\n\n<p>El capital se concentra y luego emigra, dejando tras de s\u00ed un tejido urbano m\u00e1s empobrecido. Sin proyectos integrales, sin visi\u00f3n ecol\u00f3gica, y con un Estado c\u00f3mplice o ausente, <strong>el turismo dej\u00f3 de ser motor de desarrollo y pas\u00f3 a ser una m\u00e1quina extractiva.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u26a0<\/strong><strong>\ufe0f Efectos colaterales<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>P\u00e9rdida de identidad territorial<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Destrucci\u00f3n del paisaje costero<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Exclusi\u00f3n social creciente<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Fuga de capitales<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Turismo depredador sin conciencia ecol\u00f3gica<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>\ud83e\udded La advertencia ignorada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En su momento, el Colegio de Arquitectos advirti\u00f3 sobre estos atropellos. Se denunciaron aberraciones urbanas y desastres visuales. Se alert\u00f3 sobre la desaparici\u00f3n del perfil natural de la ciudad. Pero la respuesta fue el silencio. O peor a\u00fan: la complicidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar del Plata fue una joya pintoresca.<\/strong><br>Un lugar donde las mansiones no eran s\u00edmbolos de ostentaci\u00f3n vac\u00eda, sino expresiones de estilo, identidad y respeto por el entorno.<br><strong>Los barrios eran galer\u00edas abiertas de arquitectura viva<\/strong>, integradas a un paisaje costero que respiraba dignidad, amplitud y belleza.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, esa joya fue casi completamente <strong>demolida.<\/strong><br>En su lugar, proliferan bloques grises, torres sin alma, negocios improvisados, y cicatrices urbanas que solo hablan de <strong>renta inmediata y planificaci\u00f3n nula<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La demolici\u00f3n no fue solo f\u00edsica.<br><strong>Fue simb\u00f3lica.<\/strong><br>Demoler esas mansiones fue <strong>demoler el alma de la ciudad.<\/strong><br>Fue destruir la memoria est\u00e9tica, la armon\u00eda ambiental, y el proyecto de vida que alguna vez hizo de Mar del Plata un destino, no solo tur\u00edstico, sino <strong>espiritual y cultural.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><strong>&nbsp;\u201cMar del Plata fue una joya pintoresca, con mansiones que respiraban belleza y pertenencia en todo su territorio. Hoy, casi todas est\u00e1n demolidas. Y con ellas, demolimos una parte de lo mejor que fuimos.\u201d<\/strong><br>\u2014 <em>Roberto Gomes<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>\ud83c\udf31 \u00bfTodav\u00eda hay tiempo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, en 2025, la pregunta sigue vigente:<br>\u00bfPodemos revertir este modelo antes de que Mar del Plata sea irreparable?<br>La respuesta es s\u00ed, <strong>si volvemos a respetar el paisaje, el entorno y la inteligencia colectiva.<\/strong><br>La reconstrucci\u00f3n ser\u00e1 posible si dejamos de actuar como can\u00edbales del territorio y recuperamos la visi\u00f3n integradora de quienes una vez supieron construir una ciudad modelo.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\ud83d\udcf0 De la Calidad al Caos: Historia de los Reyes y Can\u00edbales de Mar del Plata Por Roberto<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":126,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-125","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-retronotes"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/tapavideos.webp","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=125"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":127,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/125\/revisions\/127"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/media\/126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=125"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=125"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/maitreyamusic\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=125"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}