
Con el uso de herramientas digitales como Cool Farm Tool y análisis satelital, el proyecto identificó fuentes de emisiones, diseñó planes de mejora por finca y estableció un sistema de monitoreo ambiental. La capacitación a técnicos y jóvenes productores permitió escalar buenas prácticas, como la cobertura verde, los sistemas agroforestales y el uso de biofertilizantes, contribuyendo a la resiliencia frente al cambio climático y a mejorar la rentabilidad del cultivo.
Durante tres talleres participativos, se validaron nueve prácticas agrícolas clave que ya comenzaron a aplicarse en fincas piloto. Además, se priorizó el acompañamiento técnico a las fincas con mayor potencial de captura de carbono y se implementó un sistema de seguimiento con drones y plataformasContinue digitales. “Esto nos permite saber cuántas emisiones estamos capturando y acceder a mercados que reconocen el café carbono neutro”, destacó Olvin Pérez, productor participante.
La experiencia ha sido reconocida internacionalmente y sienta las bases para replicar el modelo a mayor escala. “La clave ahora está en documentar, escalar y compartir aprendizajes desde las fincas modelo hacia toda la base productiva”, concluyó Freddy Moreno, coordinador de proyectos de café de Solidaridad en Honduras. La iniciativa demuestra que alianzas estratégicas pueden acelerar la transición hacia una caficultura regenerativa y competitiva.
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Valery Cohn (Solidaridad): valery.cohn@solidaridadnetwork.org
Fuente: Agencia de Noticias InnContext