{"id":3475,"date":"2020-08-30T01:07:35","date_gmt":"2020-08-30T01:07:35","guid":{"rendered":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/?p=3475"},"modified":"2020-08-30T01:07:35","modified_gmt":"2020-08-30T01:07:35","slug":"hotei","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/budismo\/hotei\/","title":{"rendered":"Hotei"},"content":{"rendered":"\r\n<p>Seg\u00fan las mitolog\u00edas china y japonesa, Hotei (chino simplificado: \u5e03\u888b; pinyin: B\u00f9d\u00e0i; literalmente, \u00abfardo de tela\u00bb o \u00ab\u2026 ropa vieja\u00bb), Budai, Butai, Putai o Miluo Fo (chino simplificado: \u5f4c\u52d2\u4f5b; pinyin: M\u00edl\u00e8 f\u00fa; literalmente, \u00abMaitreya\u00bb) fue un semilegendario monje zen de la dinast\u00eda Liang (907-923), muy popular en China y el Sudeste Asi\u00e1tico, sin que se disponga pr\u00e1cticamente de datos sobre su existencia (un texto zen del 988 habla de un exc\u00e9ntrico monje que \u00abvagaba por ah\u00ed con un saco de tela\u00bb, sin aportar m\u00e1s detalles), rodeada con el paso del tiempo de incontables an\u00e9cdotas y mitos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Con arreglo a otras versiones, se tratar\u00eda de una cierta recreaci\u00f3n de un sacerdote itinerante de la dinast\u00eda Song (960-1279), llamado Ch&#8217;i-t&#8217;zu, Qici (chino simplificado: \u5951\u6b64; pinyin: Q\u00ec c\u01d0; literalmente, \u00abeste hecho\u00bb) o Keishi (japon\u00e9s: \u5951\u6b64), que vivi\u00f3 a caballo entre los siglos IX y X.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Especialmente en Jap\u00f3n, donde forma parte de los denominados \u00absiete dioses de la fortuna\u00bb,\u200b se le considera el dios de la felicidad y la abundancia, los adivinos y los taberneros, \u00abcaracterizado por un temperamento alegre, ben\u00e9volo y amable, dispuesto a transportar sobre su espalda a las mujeres y a los ni\u00f1os a trav\u00e9s de los r\u00edos; se le representa con un saco a sus espaldas\u00bb.\u200b<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Pese a que ni hist\u00f3rica ni filos\u00f3ficamente tuvo nada que ver con el Buda Gautama (c. siglos VI-V a. n. e.), parece que, con el tiempo, se fue creando entre ambos una cierta confusi\u00f3n proveniente \u2013entre otros factores\u2013 de la homofon\u00eda Buddha\/B\u00f9d\u00e0i, lo que har\u00e1 del \u00abBuda gordo\u00bb (chino simplificado: \u80d6\u4f5b; pinyin: P\u00e0ng f\u00fa) o \u00abBuda sonriente\u00bb (chino simplificado: \u7b11\u4f5b; pinyin: Xi\u00e0o f\u00fa) la imagen por excelencia del Buda Maitreya o futuro Buda hist\u00f3rico.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El progresivo acercamiento de los grandes sistemas filos\u00f3ficos orientales (sobre todo budismo y tao\u00edsmo) a las sociedades de Occidente ha popularizado el uso de estas peque\u00f1as representaciones en viviendas y establecimientos p\u00fablicos, bien como meros objetos decorativos o con el fin \u2013ya dentro de un contexto esot\u00e9rico\u2013 de atraer la \u00abbuena suerte\u00bb, mixtificando en gran parte su papel en el entorno del pensamiento chino.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Pensamiento<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Hotei con un lingote de oro en la mano derecha y un ruyi o cetro chino en la izquierda. Adem\u00e1s de su funci\u00f3n ceremonial, se cre\u00eda que daba a la persona que lo pose\u00eda poder y \u00abbuena fortuna\u00bb.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Hotei con un uchiwa en la mano derecha. Seg\u00fan la tradici\u00f3n, era utilizado por los nobles para mostrar a sus s\u00fabditos que sus peticiones iban a ser aprobadas. Tambi\u00e9n se pensaba que aventaba las \u00abmalas vibraciones\u00bb.<br>Hotei pas\u00f3 la mayor parte de su vida en el monte Siming (chino simplificado: \u56db \u660e), no lejos de Fenghua (Zhejiang), adonde bajaba con frecuencia provisto de su saco.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Las mismas fuentes legendarias afirman que alcanz\u00f3 el estado de \u00abiluminaci\u00f3n\u00bb (o al menos un cierto aire de \u00abinocencia iluminada\u00bb)6\u200b un d\u00eda de tormenta, mientras escuchaba el bramido de los truenos cobijado bajo un puente. Se asegura tambi\u00e9n que nunca sinti\u00f3 la necesidad de ganar disc\u00edpulos ni de ser admirado como un \u00abgran maestro\u00bb; que en vez de predicar en los templos \u2013como era costumbre\u2013 recorr\u00eda la zona con un enorme fardo de lino a la espalda (una especie de cornucopia que nunca se vaciaba), colgado del extremo de una vara o bast\u00f3n, y un yapa mala de madera, siempre rodeado de ni\u00f1os. Si alguien sent\u00eda curiosidad por saber qu\u00e9 llevaba en el saco, respond\u00eda: \u00abEl mundo entero\u00bb (aunque originariamente se dec\u00eda que lo iba llenando con todo lo que encontraba al paso, versiones zen posteriores hablan de la \u00abbolsa vac\u00eda\u00bb de Budai).\u200b<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Seg\u00fan Stephen Addiss,\u200b se cuenta que se le vio vagando por la zona despu\u00e9s de muerto, adivinaba el tiempo, dorm\u00eda sobre la nieve, nunca permiti\u00f3 que el agua rozase su cuerpo, com\u00eda carne y beb\u00eda vino, \u00abm\u00e1s del que era bueno para \u00e9l\u00bb (William Elliot Griffis).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Parece, adem\u00e1s, que sus predicciones meteorol\u00f3gicas \u2013consideradas infalibles por sus contempor\u00e1neos\u2013 contribuyeron a acrecentar su fama. As\u00ed, cuando se pon\u00eda \u00absandalias de agua\u00bb, se esperaban lluvias. Por el contrario, cuando se le ve\u00eda con \u00abcalzado de madera\u00bb, todos sab\u00edan que llegaba el buen tiempo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>T\u014dkei D\u014djin lo describe as\u00ed:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>La panza enorme, con la ropa abierta,<br>tesoros escondidos en el fondo del saco;<br>llegar al cielo requiere otro camino;<br>no busquen lo que apunta su dedo.\u200b<br>Su peculiar estilo de ense\u00f1ar era la risa: si le preguntaban por Buda, re\u00eda; si alguien trataba de saber algo de las grandes cuestiones existenciales, re\u00eda\u2026; de una manera contagiosa y m\u00e1gica que hac\u00eda estremecer su abultada barriga hasta caer rodando por el suelo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Una vez, mientras se divert\u00eda acompa\u00f1ado de un grupo de chiquillos, un joven le pregunt\u00f3 qu\u00e9 significaba el zen. Como \u00fanica respuesta, Hotei dej\u00f3 a un lado su saco. Cuando, pasado un rato, el muchacho volvi\u00f3 a preguntarle, el monje carg\u00f3 de nuevo con \u00e9l y sigui\u00f3 jugando con los ni\u00f1os. En otra ocasi\u00f3n, de paso por un pueblo, Hotei se sent\u00f3 debajo de un \u00e1rbol, con los ojos cerrados, sumamente tranquilo. Un aldeano que lo vio le pregunt\u00f3 extra\u00f1ado: \u00ab\u00bfNo te r\u00edes ahora?\u00bb Abri\u00f3 entonces los ojos y le dijo: \u00abMe estoy preparando\u00bb. El campesino no entendi\u00f3 nada. \u00ab\u00bfQu\u00e9 significa que te est\u00e1s preparando?\u00bb Hotei le respondi\u00f3: \u00abTengo que prepararme para re\u00edr de nuevo. Por eso necesito descansar, tengo que viajar adentro de mi mundo, he de olvidarme de todo para volver a re\u00edr\u00bb.\u200b<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Uno de sus oscuros aforismos plantea lo siguiente:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede distinguir la mente diez mil dharmas?<br>\u00bfDe qu\u00e9 sirve estudiar el sentido de los textos sagrados?<br>El sabio no quiere acumular conocimientos.<br>Solo \u00e9l entiende el estado de no-aprendizaje.\u200b<br>Otro describe su personal vida errante:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Como de mi pobre cuenco el arroz de mil familias.<br>Solo, recorro diez mil caminos.<br>Son pocos los que me entienden.<br>Busco la luz entre las nubes blancas.<br>Pero quien, sin duda, supo resolver las \u00abincoherencias\u00bb entre su aspecto grotesco y sus ideas t\u00edpicamente tao\u00edstas fue el pintor y cal\u00edgrafo zen F\u016bgai Ekun (chino simplificado: \u98a8\u5916\u6167\u85b0; 1568-1654).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>De eso tratan estos cuatro poemas que aparecen en otros tantos retratos del maestro:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>F\u016bgai Ekun. Hotei se\u00f1alando a la luna. 39,7 x 24,4 cm. Museo de Arte del Condado de Los \u00c1ngeles.<br>Su existencia no es pobre,<br>tiene m\u00e1s posesiones de las que imaginamos.<br>Se\u00f1alando a la luna, mirando a la luna,<br>el viejo hu\u00e9sped sigue su camino.<br>\u00bfQu\u00e9 luna es blanca?; \u00bfqu\u00e9 viento, alto?<br>Su vida es este canto pensativo.<br>\u00bfC\u00f3mo puede re\u00edr tan feliz?<br>No lo comparen con nadie;<br>su [aparente] frivolidad no es mundana.<br>Su alegr\u00eda procede de s\u00ed mismo.<br>\u00bfQui\u00e9n en el mundo puede hablar de \u00e9l,<br>de su imponente cuerpo repleto de fortuna?<br>[\u2026]<br>va solo por el camino.<br>Representaciones<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Pieza atribuida al ceramista japon\u00e9s Toyosuke (c. 1788-1858). Hotei durmiendo sobre su saco lleno de tesoros. Gres decorado con oro y laca marr\u00f3n, 3,8 x 2,8 x 2,8 cm. Museo de Arte del Condado de Los \u00c1ngeles.<br>Generalmente, se representa calvo, vestido con una amplia t\u00fanica de monje abierta hasta la cintura \u2013lo que deja a la vista su exuberante panza, s\u00edmbolo de dicha y felicidad a la vez que, seg\u00fan los patrones orientales, \u00abrid\u00edcula manera de vestir rayana en lo indecente\u00bb\u2013,8\u200b sentado o dormitando sobre su inseparable saco de lona repleto de regalos para los m\u00e1s menesterosos (en obras posteriores, aparece bailando, caminando o se\u00f1alando al cielo), portando \u2013entre otros objetos\u2013 lingotes de oro con forma de barquito de papel, flores, monedas, vasijas o, en ocasiones, un tipo de abanico propio de Extremo Oriente, el denominado uchiwa (japon\u00e9s: \u56e3\u6247), que, seg\u00fan la tradici\u00f3n, era utilizado por los nobles para mostrar a sus s\u00fabditos que sus peticiones iban a ser aprobadas. Lleva tambi\u00e9n a veces el llamado ruyi o cetro ceremonial chino, considerado asimismo como un talism\u00e1n que da a la persona que lo tiene poder y \u00abbuena fortuna\u00bb. Ya en pinturas del periodo Edo (siglos XVII-XIX), aparece jugando con grupos de ni\u00f1os.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Seg\u00fan el poeta y ensayista Yves Bonnefoy, se conservan en el Museo Nacional de Nueva Delhi figuras de adultos con las panzas abultadas, desnudos, risue\u00f1os, descansando sobre un saco\u2026, datadas entre los siglos V y X, es decir, anteriores o muy anteriores en gran parte a la cl\u00e1sica imagen del \u00abBuda gordo\u00bb o \u00abBuda sonriente\u00bb, identificada normalmente como del propio Hotei.\u200b<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Existe incluso un \u00abBuda\u00bb de aspecto siniestro y misterioso, que en nada se parece a sus otros retratos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En un art\u00edculo de 1910, se cuenta que el sh\u014dgun Tokugawa Ieyasu (1543-1616) le pregunt\u00f3 una vez al monje budista Tenkai cu\u00e1l era la mejor manera de fomentar el bienestar nacional y personal (la disertaci\u00f3n silenciar\u00eda las \u00absiete calamidades\u00bb y hablar\u00eda de los \u00absiete tesoros\u00bb). Cuando quisieron saber cu\u00e1les eran estos, respondi\u00f3: longevidad, riqueza, fama, pureza de coraz\u00f3n, amor reverencial, dignidad y magnanimidad. El sacerdote, adem\u00e1s, complet\u00f3 la pl\u00e1tica con cuadros en los que, entre otros, aparec\u00eda Putai como \u00abdios de la magnanimidad\u00bb. Muy complacido por tan sugestiva exposici\u00f3n, Ieyasu encarg\u00f3 a un artista de la escuela Kan\u014d que pintase los \u00absiete tesoros\u00bb, lo que, pese a su apariencia intimidatoria, acrecent\u00f3 enormemente el n\u00famero de seguidores de Hotei entre el pueblo (desconcierta a los expertos que una imagen tan amenazadora del \u00abBuda sonriente\u00bb animara a venerarlo a\u00fan m\u00e1s que antes).<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En cuanto a sus autores, destacan los chinos Liang Kai (siglos XII-XIII) o Mugi Fuchang (c. 1210-1269) o los japoneses Mokuan Reien (m. 1345) u \u014cgata K\u014drin (c. 1657-1716).\u200b<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Otras<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Tsukioka Yoshitoshi. Los ni\u00f1os que soplan la barriga de Hotei y la pintura que sabe a caramelo, 1882. 18 x 23,8 cm. Museo de Arte del Condado de Los \u00c1ngeles.<br>Ashikaga Yoshimochi (1386-1428). Fukuoka Art Museum.<br>F\u016bgai Ekun (1568-1650):<br>Hotei se\u00f1alando a la luna. 126,6 x 33,6 cm. Museo de Arte del Condado de Los \u00c1ngeles.<br>Hotei vadeando una corriente. 157,16 x 42,54 cm. Museo de Arte del Condado de Los \u00c1ngeles.<br>Hakuin Ekaku (1686-c. 1769).<br>Hokusai (1760-1849).<br>Hu Zhifu (siglos XIII-XIV). Nomura Art Museum.<br>Kan\u014d Masanobu (1434-1530). Col. John C. Weber, Nueva York.<br>Kan\u014d Sh\u014dsenin (1823-1880). Honolulu Museum of Art.<br>Kan\u014d Tanshin Morimichi (1785-1835). Museo de Bellas Artes (Boston).<br>Kan\u014d Tan&#8217;y\u016b (1602-1674). Hotei jugando con ni\u00f1os.<br>Katsukawa Shunsh\u014d (1726-1793). Fogg Art Museum.<br>Kawanabe Ky\u014dsai (c. 1837-1889). Museo de Bellas Artes (Boston).<br>K\u014dun (1810-1858). 19,5 x 25,2 cm. Museo de Arte del Condado de Los \u00c1ngeles.<br>Kubota Shunman (m. 1820). Mujer con los dioses de la fortuna Hotei y \u014ckami. 12,9 x 18,1 cm. Rijksmuseum.<br>Suzuki Harunobu (c. 1725-1770). Honolulu Museum of Art.<br>Torii Kiyomitsu (1735-1785). Museo de Victoria y Alberto.<br>Totoya Hokkei (1790-1850). Hotei mira a dos ni\u00f1os bailando. 19,4 x 17,9 cm. Rijksmuseum.<br>Tsukioka Yoshitoshi (1839-1892). Los ni\u00f1os que soplan la barriga de Hotei y la pintura que sabe a caramelo.<br>18 x 23,8 cm. Museo de Arte del Condado de Los \u00c1ngeles.<br>Utagawa Kuniyoshi (1798-1861). Siete dioses de la fortuna [tr\u00edptico].<br>Wang Zhen (1867-1938). Budai bajo un pino con tres ramas. 18 x 23,8 cm. Museo Rietberg.<br>Yintuoluo (siglo XIV). Andanzas del maestro zen Hotei. 35,6 x 48,5 cm. Nezu Museum.<br>Creencias sobre sus poderes<br>Se suelen encontrar con relativa frecuencia estatuas de Hotei en las entradas (a modo de centinelas) de los templos budistas de China y el Sudeste Asi\u00e1tico, especialmente Tailandia, donde se le confunde a veces con Phra Sangkadchai o Sangkachai (tailand\u00e9s: \u0e1e\u0e23\u0e30\u0e2a\u0e31\u0e07\u0e01\u0e31\u0e08\u0e08\u0e32\u0e22\u0e19\u0e4c), un monje de la \u00e9poca de Buda a quien este elogiaba por su manera sencilla de explicar a la gente los intrincados caminos del dharma.15\u200b<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Cabe destacar en este aspecto que la costumbre de frotar el vientre de Hotei para atraer la \u00abbuena suerte\u00bb \u2013si bien constituye una pr\u00e1ctica popular muy arraigada\u2013 no forma estrictamente parte de los c\u00e1nones budistas.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Se identifica tambi\u00e9n con la \u00faltima de las denominadas \u00abdiez im\u00e1genes del pastoreo del buey\u00bb, en la que aparece como un viejo maestro dedicado a viajar por los mercados a fin de que todos encuentren la \u00abiluminaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Para el feng shui, Hotei representa la abundancia, la longevidad y la riqueza, relacionado muy estrechamente con el amor a los ni\u00f1os, as\u00ed como a los pobres e indefensos. Seg\u00fan sus particulares posturas (sentado: equilibrio y tranquilidad; de pie: riqueza y felicidad\u2026) y atributos, simboliza \u2013entre otros muchos\u2013 los siguientes conceptos:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Felicidad. Saco a la espalda y bola en la mano derecha (sentado).<br>Salud. Sombrilla (sentado).<br>Fortuna (dinero). Lingote de oro sostenido con ambas manos alzadas sobre la cabeza (de pie).<br>Suerte. Bola en la mano izquierda alzada y lingote de oro en la derecha (sentado).<br>Esperanza (deseos). Saco a la espalda, colgado del extremo de un bast\u00f3n y abanico en la mano izquierda (de pie).<br>Protecci\u00f3n (viajes). Saco a la espalda, colgado del extremo de un bast\u00f3n y lingote de oro en la mano izquierda (de pie).<br>Existen numerosas variantes.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Seis16\u200b Budas sonrientes<br>Six Laughing Buddha (1).jpg Six Laughing Buddha (2).jpg Six Laughing Buddha (3).jpg Six Laughing Buddha (4).jpg Six Laughing Buddha (5).jpg Six Laughing Buddha (6).jpg<br>Felicidad. Salud. Fortuna (dinero). Suerte. Esperanza (deseos). Protecci\u00f3n (viajes).<br>El futuro Buda hist\u00f3rico<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Hotei con un yapa mala en la mano derecha, atributo del Buda Maitreya. Jade, 3,4 x 2,8 x 5 cm.<br>Como ya se ha mencionado, tal vez uno de los factores que m\u00e1s decididamente pudieron contribuir a identificar a Hotei (Budai) con el sucesor de Buda fuese la simple coincidencia en la pronunciaci\u00f3n de ambos vocablos.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Pero hab\u00eda m\u00e1s. Para un budista chino de la dinast\u00eda Liang, el Buda Maitreya ten\u00eda que ser, sobre todo, \u00abbenevolente\u00bb (s\u00e1nscrito: \u092e\u0948\u0924\u094d\u0930\u0940; maitr\u012b). Huelga decir que la enorme panza del monje era la representaci\u00f3n m\u00e1s inmediata de su \u00abgran coraz\u00f3n\u00bb, es decir, de su benevolencia,\u200b lo que, adem\u00e1s, lo hac\u00eda inofensivo para el clero y el Estado de la \u00e9poca.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Asimismo, parece que en el justo momento de su muerte, dej\u00f3 escrito este extra\u00f1o proverbio:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>\u5f4c\u52d2\u771f\u5f4c\u52d2<br>\u5316\u8eab\u5343\u767e\u5104<br>\u6642\u6642\u793a\u4e16\u4eba<br>\u6642\u4eba\u81ea\u4e0d\u8b58<br>Maitreya, el verdadero Maitreya<br>se ha reencarnado miles de millones de veces.<br>A menudo, se muestra a la gente en ese instante;<br>otras, no lo reconocen.<br>Evidentemente, muchos quisieron inferir de estas palabras la confirmaci\u00f3n definitiva de que, efectivamente, Hotei hab\u00eda sido el sucesor de Sidarta Gautama, por lo que, pese a las severas prohibiciones estatales al respecto (ya en el 732, Xuanzong conden\u00f3 a los que afirmaban que Maitreya hab\u00eda \u00abnacido\u00bb en China), era innecesario seguir esperando.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Otros, como Xiyan Liaohui (1198-1262), se preguntaban:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>El saco de Budai est\u00e1 medio arrugado y la vara tirada en el suelo;<br>con la mano se\u00f1ala al vac\u00edo, vac\u00edo.<br>Si no es Buda,<br>\u00bfqui\u00e9n es? \u00a1M\u00e1s, m\u00e1s, m\u00e1s!<br>O el tambi\u00e9n poeta Gessh\u016b S\u014dko (1618-1696):<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Su dedo apunta a la luna,<br>pero el dedo no es la luna.<br>Si quieren conocer su coraz\u00f3n,<br>como la luna en el cielo.<br>En el cielo est\u00e1 Maitreya;<br>en la tierra est\u00e1 Hotei.<br>Perm\u00edtanme preguntarles:<br>\u00bfSon iguales o distintos?<br>Sea como fuese, cabe destacar que aun antes de Hotei (coincidiendo con periodos de divisi\u00f3n y debilitamiento del Estado) no pocos creyentes vieron, primero en la emperatriz Wu Zetian (de acuerdo con un cat\u00e1logo chino del siglo VIII, apareci\u00f3 ya en el I cierta traducci\u00f3n de un sutra titulado La transformaci\u00f3n de Miluo en cuerpo de mujer) y el maestro Yunmen Wenyan (c. 864-949), m\u00e1s tarde, otras tantas \u00abencarnaciones\u00bb del pr\u00f3ximo Buda\u200b (otros investigadores subrayan que todos los monjes eran \u00abmaitreya[s]\u00bb en el sentido de \u00abiluminados\u00bb).\u200b<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Hotei en la cultura de Occidente<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>En pocos a\u00f1os, la inconfundible figura del \u00abBuda gordo\u00bb ha pasado a convertirse en Occidente en un mero elemento decorativo reproducido en m\u00faltiples productos como vasos, huchas (como se muestra en la imagen), portainciensos, colgantes, etc.<br>Literatura<br>El hombre gordo<br>De entre los matorrales de la otra orilla, cuatro hombres desnudos avanzaron a grandes zancadas llevando sobre sus hombros una camilla de madera. Iba sentado en ella, seg\u00fan la moda oriental, un hombre monstruosamente gordo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Pese a lo estrecho del camino, no apart\u00f3 en ning\u00fan momento las ramas espinosas, dejando simplemente que su cuerpo inm\u00f3vil las rebasara. Sus dobleces de grasa parec\u00edan tan estrat\u00e9gicamente colocadas que aunque cubr\u00edan por completo las andas, e incluso colgaban por debajo como el dobladillo de una alfombra amarillenta, no le imped\u00edan el paso. Su cabeza calva era peque\u00f1a y brillante. Su rostro ten\u00eda la expresi\u00f3n ingenua de un hombre tranquilo que no hace esfuerzos por ocultarlo. De vez en cuando, cerraba los ojos; al abrirlos de nuevo, su barbilla temblaba.<br>Kafka, Franz. Description of a Struggle.<br>Directamente de Chula<br>\u00bfQu\u00e9 tan gordo era yo? Tan gordo, dec\u00eda mam\u00e1, que &#8220;yo sol\u00eda tener que separarle la piel para limpiarlo entre los gorditos rollizos&#8221;.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Otros miembros de la familia no tardaban en hacer comentarios, en re\u00edr y menear sus cabezas, como si todav\u00eda no pudieran creer lo gordo que era yo. Lo siguiente que supe era que alguien sacaba mis fotos de beb\u00e9 para demostrarlo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Y esta es la verdad: yo me ve\u00eda realmente como uno de esos perros shar pei. O como un Buda mexicano.<br>L\u00f3pez, Mario; Santagati, Steve (2014). Entre nosotros. Penguin. ISBN 978-0698182295.<br>Mitos comparados<br>Diferentes autores han descrito algunas semejanzas entre el \u00abBuda gordo\u00bb o \u00abBuda sonriente\u00bb y, al menos, los siguientes personajes:<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Fraile Tuck,<br>Pap\u00e1 Noel,<br>San Crist\u00f3bal.<br>V\u00e9ase tambi\u00e9n<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Hotei\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Wikipedia<\/a><\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan las mitolog\u00edas china y japonesa, Hotei (chino simplificado: \u5e03\u888b; pinyin: B\u00f9d\u00e0i; literalmente, \u00abfardo de tela\u00bb o \u00ab\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[445,957],"class_list":["post-3475","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-budismo","tag-budismo-zen","tag-hotei"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3475"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3475\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3476,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3475\/revisions\/3476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/globalsolidarity.live\/wikiyoga\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}